SATSE Sevilla alerta de la falta de medidas preventivas frente a los contagios por Covid en el Virgen del Rocío

22 octubre 2020

El Sindicato de Enfermería exige diligencia en la toma de medidas preventivas eficaces tales como el cribado generalizado de pacientes y familiares y la dotación de equipos de protección adecuados para los profesionales. Advierte de una situación crítica en el centro, donde los profesionales de enfermería están siendo sometidos a una gran presión asistencial debido al ingente incremento de ingresos, circunstancia que se agrava además por la falta de agilidad en la contratación de personal para cubrir las bajas por contagios y aislamientos preventivos. 

El Sindicato de Enfermería, SATSE, en Sevilla ha denunciado la falta de medidas preventivas frente a contagios por Covid-19 y el consiguiente riesgo para su salud que sufren los profesionales del Hospital General Virgen del Rocío, en especial las enfermeras y enfermeros, en pleno incremento de ingresos hospitalarios por la pandemia.

Entre las carencias detectadas por el Sindicato de Enfermería destacan la falta de dotación de equipos de protección individual (EPIs) adecuados, la ausencia de cribados generalizados a pacientes y familiares o la lentitud en la toma de decisiones por parte de los servicios de Medicina Preventiva para adoptar medidas frente a los posibles focos de contagio.

Estas circunstancias, apostilla la organización sindical, se están traduciendo en las últimas semanas en un incremento considerable de los contagios entre los profesionales del Hospital General, circunstancia que sufren especialmente en las plantas de hospitalización que no son consideradas Covid, donde la ausencia de medidas de protección son más evidentes ya que, por ejemplo, las enfermeras trabajan con mascarillas quirúrgicas como único equipo de protección.

Además, SATSE alerta que, debido al elevado número de hospitalizaciones, tanto por Covid, que ya superan las 125, como por otras patologías, los profesionales de enfermería están siendo sometidos a una gran presión asistencial que se agrava además por la falta de agilidad en la contratación de personal para cubrir las bajas por contagios y aislamientos preventivos entre los profesionales, cada vez más numerosos.

Controles de acceso, cribados y EPIs

Por eso, el Sindicato de Enfermería ha exigido a la Dirección del centro hospitalario sevillano la adopción de medidas preventivas urgentes tales como indicaciones concisas a usuarios y acompañantes sobre la imposibilidad de acceder acompañados y reforzando el control de las entradas y salidas, la realización de cribados de profesionales, pacientes y familiares y poner a disposición de los profesionales EPIs adecuados y sin limitaciones.

Sobre los equipos de protección, SATSE lleva meses demandando en los Comités de Seguridad y Salud del Virgen del Rocío que se dote a las enfermeras y enfermeros de mascarillas FFP2 o superiores, independientemente del servicio en el que desarrollen su labor asistencial. Resulta imposible ante determinadas situaciones mantener la distancia de dos metros aconsejada para prevenir un posible contagio, siendo en estos casos una mascarilla quirúrgica insuficiente como medida de protección.

Actualmente, subraya el Sindicato de Enfermería, con la aparición cada vez más frecuente de rebrotes de Covid-19, hay muchos pacientes que se consideran no Covid-19 a pesar de ser posibles portadores pues, el mayor contagio actualmente se debe a los asintomáticos y es más, incluso con una sola PCR negativa no se tiene la seguridad de estar libre de infección.

Por todo ello, SATSE ha exigido para evitar que se siga poniendo en riesgo la seguridad y la salud de profesionales y usuarios del centro hospitalario que se dote de los EPIs adecuados a los profesionales de Enfermería de los diferentes servicios del hospital, incluyendo las mascarillas FFP2, y no sólo la quirúrgica, con el fin de garantizar su seguridad y salud en el puesto de trabajo.

Concluye SATSE reafirmando que es fundamental que la Dirección del Virgen del Rocío se asegure de cumplir con todos estos objetivos porque, en caso contrario, las consecuencias serían muy graves si los profesionales sanitarios, aún muy agotados física y psicológicamente, tienen que volver enfrentarse a una nueva oleada de la pandemia sin las medidas preventivas necesarias con el consiguiente riesgo para su seguridad y salud, así como su propia vida.